Musaka de berenjenas y carne

 

En mi casa, cambiamos a diario de estilo de comida. Será por haber vivido en varios países. Nos encanta descubrir otras culturas gastronómicas, sabores, productos pero me doy cuenta que al final volvemos más que de costumbres a la cocina mediterránea. Una influencia normal visto que vivimos en Andalucía y que los productos que hay por aquí son los mismos que en Grecia, Italia o el sur de Francia.

Hoy nos toca un plato típico griego, sabroso, calentito para alimentarnos a gusto en estos fríos días de otoño y que gusta a toda la familia, desde niños a abuelos: la moussaka de berenjena.

Os doy mi versión que es más ligera porque no frio las berenjenas, ya que chupan demasiado aceite.

También en esa receta uso sobras de carne ya cocida, pero si no tenéis podéis usar carne picada fresca, mejor una mezcla de ternera y cerdo, para que no sea tan seca. La receta original prevee carne de cordero, pero encarece mucho la receta.

Lavar y secar las berenjenas y trocear las en rodajas no demasiado finas a lo largo.

Salpicar las rodajas con sal, pimienta y orégano seco y envolverlas en un papel vegetal. Cocer en el micro-ondas 10 minutos y dejar enfriar.

Picar la cebolla y el ajo y freírlos en un poco de aceite de oliva y echarle el tomate triturado (de lata o natural según la temporada)

Añadir el vino blanco, sal y pimienta, el laurel, el tomillo y un vaso de agua y dejar cocer 15 min a fuego mediano.

Mientras tanto, picar la carne cocida y mezclarla a la salsa de tomate. Dejar cocer 10 min a fuego lento y apartar del fuego. Apartar un pequeño bol de salsa para usar al finalizar la receta.

Preparar el bechamel e untar el fondo de una bandeja para el horno con una buena capa de esta salsa.

Disponer las berenjenas y taparlas generosamente con la salsa de tomate y carne, añadir queso rallado y tapar de nuevo con berenjenas, cubrir las berenjenas con salsa de tomate y carne, queso rallado y de nuevo berenjenas.

Cubrir estas últimas con una buena capa de bechamel y si añadir la salsa de tomate reservada en el bol para hacer unos dibujos así por encima.

Cubrir de queso rallado y dejar en el horno precalentado a 180º durante 30 min. Servir muy caliente el día siguiente, una vez cortadas las porciones porque sino se rompe todo.

(si quiere servirla el mismo día, preparar la musaka en bandejitas individuales porque sino no se puede cortar)