Ensalada de bogavante y esparragos verdes

 

El bogavante es un poco el alimento mimado de la cocina internacional y a pesar de las numerosas posibilidades de recetas que se pueden realizar con un marisco tan fino, lo que más garantiza el respecto de su textura particular y de su sabor que necesita tan poca cosas para dejar el paladar encantado.

Hoy lo vamos a preparar de la forma la más sencilla: ensalada. Lo acompañamos de verduras de temporada, todo poco hecho para una alianza de sabores a tope e un ligero sabor agridulce con la vinagreta.

Limpiar los bogavantes.

Echarlos en agua hirviendo, 1 después del otro,  durante 1 minuto y sacarlos inmediatamente, pasarlo por agua fría y quitarles la cabeza y las pinzas. (guardar las cabezas para hacer un bisque o una crema de mariscos. Si no lo va a usar rápidamente, congelarlas)

Hervir de nuevo las colas las pinzas en una olla de agua salada hirviendo y dejarlos un máximo de 10 minutos, a fuego mediano, sacarlos de la olla y pasarlos inmediatamente bajo el grifo de agua fría para cortar la cocción.

Cortar el caparazón con cuidado para no estropear la carne y romper las pinzas para sacar lo que hay dentro también. Reservar en un escurridor para que la carne eche todo el agua que podría haber guardado.

Limpiar los espárragos verdes, trocear los tirabeques, cortar la zanahoria en bastoncillos y cocerlos al vapor todos juntos.

Cuidar la cocción para que las tres verduras no sean demasiado hechas y no se ablanden.

Sacar toda la verdura y echarla inmediatamente en un bol de agua con hielo (así quedan firmes y con un color perfecto)

Preparar la vinagreta: en la batidora poner la carne del mango, el vinagre balsámico, sal y pimienta, el zumo de un limón. Batir a velocidad máxima para obtener una vinagreta de mango suave y medianamente espesa.

Presentar todos los ingredientes de la ensalada en un bol y repartir vinagreta encima o servir la vinagreta al lado para que cada comensal pueda servirse la cantidad que quiera.

Esta ensalada se pueden servir también con una mahonesa casera o una vinagreta de mostaza y miel ligeramente tibia